Te extraño a las 3 de la tarde
cuando la hora de la comida me recuerda que ya no estás
cuando mi teléfono se vacía sin mensajes tuyos
Te extraño a las cuatro cuando pregunto “por qué no me amó”
“Por qué tantas mentiras”
“por qué me amarán otros”
Te extraño mientras transcurren los días
y olvidó cada cosa que me hizo daño
Te extraño a las cinco, cuando intento no pensarte
cuando hago el recuento de las llamadas perdidas en mi teléfono
ni una
Te extraño a las seis cuando me siento culpable
y me recuesto sobre la cama para evitar nombrarte
sin lograrlo
Te extraño a las siete cuando me obligo a cenar
y llamó a Dios en busca de ayuda
Te extraño a las ocho, a las 9, a las 10
en cada insomnio
mientras duermo
en cada sueño
al despertar
cuando me quedo en casa
y en cada paso que doy fuera
en cada te amo que ya no digo
Te extraño
en cada mensaje que no envié
y no sé
por qué
llegué
a
amarte
tanto.
