El día después de mis sentimientos encontrados interrumpo esta ilusión caduca que sólo me ha lastimado.
El día después de que nuestros cuerpos cesaron esta batalla violenta donde fuiste vencedor y mi orgasmo no nato se ha desvanecido estoy lista para hacer el recuento de los daños.
Un día después estoy huyendo de ti y de mi, forzando a estas lágrimas a salir pero no puedo. Estoy en el umbral del desbocamiento y la dureza, aunque sé que lo que llegue primero no será placentero.
Un día después estoy con una botella de agua tomándome los silencios y la soledad que me has dejado.
Un día después rezo olvidó pero al parecer Dios ni está conmigo.
Un día después me trago los reproches sobre mi mano, y ya nada queda más que cabizbajos.
Un día después, no a tiempo, ni antes, sino después, estoy lamentando el haberte conocido y me pregunto ¿Ya para qué? ¿Qué es lo que he sido?
