El amor

Poescritos

 

Podía enfrentar muchas cosas, soportar algunas e ignorar otras, menos una: el amor.
El amor, debilidad para los guerreros, elixir de vida para los sedientos y un golpe al corazón para los desteñidos.
Actúa como pócima mortal para los relegados, los no correspondidos. Y yo lo era.
No podía luchar contra su figura, su recuerdo, su vida más allá del tiempo y lo conocido.
No debía anhelar un amor que no era mío, ni ternura donde sólo había pasión.
Yo era una cobarde con tintes de valiente que eligió hacer lo que muy pocos harían cuando están cegados por la ilusión: desertar.
Ambigua y llana solución, no había más. Así como nunca lo hubo entre nosotros, ningún futuro, ningún te quiero, ninguna opción.

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