A veces los veo
Cuando la oscuridad baja a mis ojos
Me muestra tu mano en su cadera
O su boca en tu cabeza
Los observó de lejos
Bajo el cielo nocturno
Cierras los ojos
Y la empujas hacia ti…
En aquella playa
Me acercó un poco más
El calor de la arena sube por mis piernas
Intento atraparlo fuera de mí
Se escabulle por mi piel
Hace suyo el dolor y el placer
Dulce amargo
Cae sobre mí
La miras
Como lo haces con cualquiera
Como me ves a mí
Descubro la mentira
Sus senos
Tus manos sobre ella
Su cabello
Diez minutos de ir y venir
Vienen también
Las verdades ocultas
Las lágrimas traídas por su sexo
El olvido de mí
Yo no existo
Ni soy
Solo una idea inventada
Que casi termina
En aquella habitación
Donde se desnudan
Los veo de cerca
Aunque no quiero
Sé entonces que piensas en mí
Apagas el teléfono
Me pregunto sí es bonita
Si acaso importa
La humedad que sale de sus bocas
Está cerca de alcanzar la mía
El mundo acelera
Estalla, se desmorona
El llanto me penetra
En el dulce amargo del presente voyerista
Y me abro al masoquismo
que intento vedar.
