Capítulo 5 -Siendo fuerte

Poescritos
Sabía que se iría, no tenía duda.
Aún así me aferraba a sus brazos, a sus labios, a su cuerpo.
Quería disfrutar cada momento a su lado: me gustaba observar su rostro, ver su cara de felicidad, de enojo o su tristeza disimulada.
Tenía muchas cosas que decir, sin embargo callaba.
Pude haber dado el primer paso y correr lejos pero me quedé. Creo que siempre he luchado por las causas pérdidas… como él.
El dolor era inminente mas no me acobardé.
Fue así que le dedique mis anhelos, mis suspiros, mis ansias y el deseo.
Fue así que me conformé con sus nulas caricias, la frialdad de sus ojos y sus sonrisas dormidas.
A veces me engañaba y fantaseaba muy lejos, nos veía progresar  y sonreír.
Sin embargo él no podría quererme, siempre lo supe pero fingí.
Y a pesar de que sus vaivenes muchas veces me hacían sentir fatal, le dediqué mi tiempo, lo llené de besos, a su ritmo, al compás de sus caprichos, sin tambalear.
Ese hombre era un egoísta y nada más podía hacer.
Y aunque estaba mal, yo estaba ahí sin ser llamada, siendo fuerte, esperando su partida o alguna novedad… Yo ya lo quería, esa era mi desafortunada verdad.

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