Paseo del viejo

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Celebración tradicional antes del fin de año.

Chicos se disfrazan de mujeres en Las Choapas, Veracruz, para darle su último paseo a «El Viejo».

 

Te maté. Le mataron

Poescritos

¿Recuerdas las incontables ocasiones en que fingí tu muerte? Negar tu existencia ya no servía.
¿Alcanzaste a leer la carta donde te describía a detalle lo fácil que era para mí? Ansiaba verte a los ojos y que te doliera.
Justo un año atrás… ¿Lo supiste?
La gente me preguntaba por ti y se me fue haciendo costumbre decir que habías muerto. Justo así de rápido como se aprenden los malos hábitos.
Se acababan las preguntas y yo disfrutaba ver la cara de aflicción que ponía mi interlocutor.
«Yo ganaba… Me volvía sádica».
Disfrutaba del dolor ajeno mientras ignoraba el mío, ese que permanecía imperceptible pero al final de cuentas estaba ahí.
¿Recuerdas nuestra primera vez juntos?
Casi me echo a llorar. Pero me aguante como lo «machito» que soy.
Tome agua hasta reventar mientras me informaban de tu llegada inesperada.
Nadie me dijo ni me pregunto si yo quería, pero algo me arrastro hacía ti, por inercia, sin razón.
Nos conocimos.
Ambos cautelosos: Yo a la defensiva, tú curioso.
Después de eso puedo enumerar perfectamente las veces que nos vimos. Recuerdo a detalle cada uno de nuestros momentos. Nuestros.
La cena. El regalo. La comida. El pescado. El viaje. El viejo. Tus parientes. Mis celos. El puente. Los bordados. La bolsa que aún conservo a mi lado…
Cuando me fui, sabía que no quería volver a verte. No me pertenecías y yo era demasiado «niña» para entenderte.
Antes, no podía anhelar lo que desconocía. Pero ahora no quería extrañar a quien no lo merecía.
Por eso no volví, por eso no te busque. Por eso mismito te asesine. Ya no quería sentirme aludida.
Y mira que a mi no me gusta mentir… Pero fue una elección piadosa, mi escapada, mi victoria. Mas resulto que al final de cuentas no lo hice, no mentí.
Hace poco rebuscando mis raíces y labrando de paso un nuevo camino hacia a ti me lo han dicho y también que a menudo preguntabas por mí.
«¿Como está la niña?» solías decir.
¿Alguna vez me llamaste hija?
Deveras que algunas veces desee verte sufrir, sin embargo ahora el dolor me atormenta a mí.
Hace un año en el imaginario yo te maté y resulta que en esa fecha en realidad te mataron.
Sin saberlo, dime padre, ¡¿de verdad lo he provocado?!
Cuidado con lo que deseas, me habían sentenciado.

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Limbo

Poescritos
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No estoy ni aquí ni allá.
Vago por el desierto de la perpetua noche donde el silencio es desgarrador y los gritos ahogados luchan por salir en todo su esplendor.
Las lagrimas se secan antes de escabullirse entre mis ojos pero el sentimiento indeleble permanece ahí.
Es desgarrador.
Cansancio y soledad.
Desperté un domingo y me entere que el tiempo se había detenido. Ya no es mas hoy. Ya no existe el ayer.
El futuro se siente lejano y la promesa de prominentes sonrisas se empieza a desvanecer.
El olvido cobra fuerza y en medio de la oscuridad cuando la nada se apodera de mi ser me esfuerzo por desaparecer.
Pero sigo aquí, en un lugar sin anhelos, donde me encontré sin saber el porqué.
Triste memoria que se tambalea entre los vaivenes de la ausencia y la esperanza ya perdida de ver de nuevo el amanecer.

¿Por qué una mujer no supera a su ex?

Poescritos

¿Por qué no puede olvidar a ese hombre? Ese al que tanto amo, con el que compartió momentos maravillosos pero también tormentosos.

Ciertamente no lo sé. Cada fémina es diferente, cada quien sufre a su manera, cada quien vive a su estilo y se hace daño como mejor le resulta.

Lo cierto es, que podría ser, que no lo supera porque no se ha detenido a vivir el presente y constantemente piensa en el futuro, en ese que ya no existirá; en los planes fallidos; en las experiencias perdidas…

Y sobre todo, no dejan de rondar por su mente las típicas preguntas:

¿En que falle? ¿Por qué no me quiere? ¿Qué tengo de malo? Si le di todo, ¿por qué me dejo? Y entre muchos problemas consigo misma, algunas veces el meollo del asunto se reduce a uno importante: su autoestima.

En lugar de lamentarse y vivir de lo que fue y lo que pudo haber sido. Debería de cuestionarse: ¿Por qué no me quiero? ¿Por qué me cuesta tanto seguir adelante? ¿ En realidad era amor?

No está mal sufrir por alguien, al final de cuentas cuando depositas tus ilusiones en una persona y te dejas llevar por las emociones es natural que salgas herido si las cosas no salen bien. Pero, por qué atar nuestra vida a un dolor, que aunque no se crea, es temporal.

Tu corazón «esta herido», tu orgullo también. Sí, aunque a veces se niegue. Si te preguntas. ¿ que hice mal, porque me dejo? Justo cuando creías que estabas haciendo las cosas bien, déjame decirte que una parte de tu orgullo esta herido.

Deja de creer que eres imperfecta, simplemente no son compatibles y a veces es mejor soltar algo que es dañino para ti (o ambos), que aferrarse a una relación que a largo plazo sólo va a causar mucho daño.

Si te dejo, si se dejaron, tomate tu tiempo. Invierte en ti, en ser una mejor persona, seguir tus metas, cumplir tus sueños, en hacer lo que te hace feliz. Muchas veces estar sólo está bien, y es importante amarse a si mismo y gustarse para ser capaz de dar y demostrar un amor sano a los demás.

Hay que recordar que un fracaso es una oportunidad de aprender, darse un tiempo, reconocer lo que se hizo mal, una oportunidad para mejorar, levantarse y avanzar.

Lo que yo escribo aquí, no es una ley, pero si una realidad para muchas e incluso muchos. ¿Por qué no lo superas? Analizalo, piénsalo, resumelo, pero al final de cuentas tu tienes la decisión, por muy difícil que sea.

Elige ser feliz, a tu manera, sin lastimar a los demás, pero eligelo, sanate, si ya te estancaste un tiempo, llegó la hora de determinarse y avanzar.

Ya para qué

Poescritos

El anhelaba quererme pero ya para qué.18058068_1289906041057880_6201204071177969445_n
Yo lo había amado por años y nunca volteó a mi dirección.
Siempre se encontraba navegando por otros destinos y otras tormentas.
Me dedique a esperarlo en aquel muelle para que cuando desembarcara lo primero que viera fuera a mí, pero en incontables veces nunca lo hizo.
Por un buen tiempo no deserte hasta que me canse y separe nuestros caminos, en silencio, sin hacer ruido.
Él se fue a la mar sin ningún ancla y yo decidí no esperar más y me lancé a descubrir tierra firme.
Ahora, que la vida me sonreía y lo había enterrado por completo, la vida tuvo una manera muy irónica de reconectar nuestros destinos.
Cuando desembarque de mi ultimo viaje al extranjero ahí estaba él, recargado en una pared, con la mirada pérdida y su ropa sacudida por el feroz viento.
Los muertos también se levantan, pensé.
Parecía ansioso, malhumorado, había algo diferente en él, por supuesto había cambiado. Yo avanzaba sin dejar de observar su silueta mientras se fumaba un cigarro o al menos lo intentaba.
Nuestro reencuentro se dio como algo fortuito -increíblemente-, él no estaba ahí por mí como nunca lo estuvo antes, pero cuándo nuestras miradas se encontraron pude ver el brillo en su mirada, ese que tienes cuando encuentras tu juguete favorito, ese que creías haber perdido.
Me quedé estupefacta. No sabía que hacer y por unos cuantos segundos que me parecieron eternos pensé seriamente en echarme a correr… Hasta que el dijo mi nombre y camino hacia mí.
Salí de mi ensimismamiento e intente fingir mi mejor sonrisa.
No permitiría que ese hombre se enterara de nada y mucho menos que me afectará como lo había hecho en el pasado.
Yo había crecido y sobre todo aprendido que la vida es muy corta cómo para desperdiciarla en anhelar que alguien te ame…
Él quería quererme, tenerme, pero ya para qué. Ya era demasiado tarde.

​Te he borrado

Poescritos

He borrado mi registro de ti.
Sin tenerlo presente, aún tenía guardada la evidencia de tu amor caduco. De ese sentimiento “para siempre” que me habías dado en el impulso de tu juventud.
Hoy, haciendo un recuento del pasado, me he encontrado con los “te amo” y las promesas rotas que quedaron guardadas en el fondo de mis recuerdos.
Y no vas a creerlo, en el proceso de rememorarte me dí cuenta que hace mucho tiempo ya no estás en mí.
Rechace tanto pensarte, que censure tu imagen, me negué por completo a saber de tu vida e intente, fallidamente, vedar tu existencia, y con ello oculte la ventana de un futuro amanecer.
Por eso nunca lo vi, hasta que sin darme cuenta y sin querer esa noche pude evocarte y ponerle fin a la influencia que ejercías en mí.
Ahora no me ha costado nada.
Sólo he tenido un mal sabor de boca al enumerar los daños y las cicatrices que me habías dejado, pero ya todo esta bien, no me dueles.
Debo confesar que se me escaparon algunos suspiros al leer los e-mails de antaño, pocos por cierto, que solías mandar cuando necesitabas algo. Después sonreí, es increíble que estuviera tan enamorada de ti y las sensaciones que provocabas en mí.
El amor tiene formas peculiares de manifestarse y también de morir.
¿Recuerdas todo lo que te lloré?
Es increíble como el dolor puede perder a la gente, y yo me extravié por un largo tiempo hasta que decidí encontrarme. Creía que jamás podría dejar de sentirte, pero vaya que lo he hecho, aunque no fue fácil.
Sin embargo, como la adolescente que era crecí y también lo hicieron mis expectativas, mi amor propio y sobre todo la decepción de lidiar con tus mentiras.
¿Recuerdas cuantas veces te llame sin obtener respuesta?
Te aseguro que no lo volvería a hacer dos veces.
Si bien es cierto que el primer amor no se olvida, también es verdad que nada es para siempre.
Por ello, aunque te había eliminado tiempo después de tu partida, hoy he vaciado la papelera que había dejado arrumbada y con ello se fueron los remanentes de ti.
Hoy estoy tranquila y sobre todo feliz.

Espectáculo

Poescritos

Unos ojos bonitos, sonrisas, caricias, unas cuantas cervezas, quizá una charla amena y después comienza el espectáculo.

Él se acerca a ti, la tensión es tanta pero no puedes evitar mirarlo a los ojos, mientras eso sucede sientes como los latidos de tu corazón se aceleran. Hubo afinidad, hay interés. Hay atracción, ya sea física o intelectual o ambas, y esto es lo que puede ser mortal: AMBAS.

pareja-el-es-un-patan_a-1b34efeb-d79b-11e2-9062-7637b2d61c06Mientras él dice que le gusta tu pelo o que le fascina el color de tus ojos, se va acercando aún más, aunque lentamente lo sientes, lo sabes y no dudas lo que viene. Lo esperas con ansias.

Te besa, se besan, están los nervios a flor de piel. Piensas tantas cosas y… te congelas, te dejas llevar, te gusta y eso a su vez te puede asustar.

El beso tarde o temprano tiene que terminar. Después de unas caricias sutiles por tu cadera, por tu espalda y tu cuello, tímidamente lo ves a los ojos y le sonríes. Te ha encantado y él lo sabe.

Entrelaza sus dedos con los tuyos, te dice lo mucho que le gustas, y eso te hace sentir sumamente genial … te vuelve a besar.

Pero hay algo que no sabes: él es un patán.

En ausencia de mí

Poescritos

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En ausencia de mí, no llores.
No tomes hasta olvidar.
Y sobre todo, no te enojes.
En tu camino sin mí, no maldigas, deja de fumar y por supuesto no te drogues.
No le llames.
No se te ocurra darle el sí.
Y aunque quieras no me borres.
Recuerdame de vez en cuando. Como un paño, tu bufón a tiempo completó, como lo que fui: un reloj ya obsoleto. Sin pila, sin más tiempo para dar, descompuesto por los golpes, tus descuidos, tu egoísmo puro y tus rencores.
Ah pero no me llores.
En ausencia de mí no des un paso hacia atrás, tienes permitido mirar pero sigue tu vida, armate de valores.
Me voy, por si acaso, no te aferre a mí, pues se que en tu corazón no soy más que un pasatiempo sin alma, sin esencia, sin colores.
En tus días sin mí piensa en lo nuestro pero date cuenta: ni yo te hago bien y ni a ti te importan mis anhelos, mis sueños o temores.
En ausencia de mí, a pesar de todo, del enojo, del orgullo y las distracciones, no olvides que te quise, con cariño sincero, pero sobre todo no omitas que aún te quiero.

Belinda pone a bailar a sus fans en el gimnasio de la Usbi

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Cientos de personas se dieron cita el 2 de septiembre del 2016 en conocido lugar de Xalapa, donde la cantante interpretó varios de sus éxitos, entre los que incluyó, con una sonrisa en los labios, el tan aclamado y esperado Sapito.

El concierto se desarrolló entre sorpresas, risas y aplausos, esto a pesar de que inició con más de una hora de retraso al horario establecido.

Por casi dos horas, sus fieles seguidores disfrutaron de su show lleno de luz, en el marco del Festival de las Flores.